Indiano afincado en la ciudad de Los Reyes (Perú) que dedicó parte de su fortuna a crear una Escuela de Gramática o Latinidad en 1741. Se estableció en el edificio del S. XVI adosado a la iglesia, como se comenta en otro lugar, y la prueba de este gesto benefactor la proporciona el hecho de que en La Rioja sólo había 27 centros de este tipo, una especie de Instituto de Bachillerato o Segunda Enseñanza hoy día. En el proyecto invirtió 8.000 pesos de la época que una fundación, dirigida por el párroco, colocó en censos a gente de Hormilla, Navarrete y Tobía y con cuyos intereses se mantuvo al maestro y otras necesidades.